Las Brigadas Internacionales


XI Brigada Internacional

La XI Brigada Internacional se formó, el 22 de octubre de 1936, en Albacete con los batallones “Edgar André”, “Commune de Paris” y “Garibaldi”, a los que se unió durante el periodo de instrucción el “Dombrowsky” y, poco después, como cuarto batallón, el español “Asturias-Heredia”.

Su primer jefe fue el francés Jean Marie François, pero antes de partir la unidad para el frente, pasó a ser el jefe de Estado Mayor y se hizo cargo de ella Émil Kleber, seudónimo del ruso Manfred Stern. El comisario era el italiano Vittorio di Nicoletti.

En la noche del 8 al 9 de noviembre, la XI BI llegó a Madrid para ocupar posiciones en la Ciudad Universitaria y la Casa de Campo con el centro de gravedad en el Puente de los Franceses.

Durante 10 días, mantuvo aquí encarnizados combates, de los que resultó muy maltrecha, hasta el punto de tener que ser revelada por la XII BI y llevada a Archena para cubrir bajas y reparar los tanques.

El 28 de noviembre, volvió a sus antiguas posiciones y la relativa calma del frente permitió su reorganización. El Batallón “Thälmann” de la XII BI pasó a la XI que, a su vez, cedió a aquélla el “Garibaldi”. Kleber fue reemplazado por el alemán Hans Kahle. Inmediatamente la XI BI fue enviada a impedir la acción ofensiva nacional en la carretera de La Coruña, atacando en el sector de la Ciudad Universitaria, donde murió el comisario del Batallón “Thälmann”.

La siguiente etapa bélica fue los combates en Boadilla del Monte, del 14 al 23 de diciembre, donde, tras encarnizada lucha, todos sus batallones sufrieron importantes bajas, más dolorosas aún las del “Thälmann”, por cuanto le fueron infligidas por los tanques de la Legión Cóndor. Tras un breve período de descanso, siguieron nuevos combates en torno a la carretera de La Coruña, operando la XI BI desde Majadahonda, donde ninguno de los combatientes consiguió ventaja territorial alguna, pero donde los sacrificios humanos fueron enormes. La niebla que fue la gran protagonista de los combates, dio lugar a una lucha embarullada y fea. Las pérdidas ocasionadas por las continuas acciones de desgaste, obligaron a la retirada de la XI BI a Murcia para proceder a su reorganización.

Presente en todas las grandes batallas de la guerra de España, la XI BI fue enviada, al iniciarse la batalla del Jarama, a San Martín de la Vega, donde se encontró a las tropas republicanas en franca retirada. Su vano intento de crear una línea de contención, le costó sembrar los olivares en torno a la Casa Blanca de cadáveres. En los últimos coletazos de la ofensiva nacional, mientras el “Thälmann” y el “Commune de Paris” lograban sostener sus posiciones, el “Edgar André” se desbandó y costó mucho trabajo reagruparlo.

Cuando los italianos del CTV lanzaron su ofensiva sobre Guadalajara, el 8 de marzo de 1937, la primera brigada internacional en llegar fue la XI. Lo hizo sobre la carretera N II entre los km. 83 y 97, teniendo que ceder terreno pero ralentizando el avance adversario, quedando luego en reserva durante la contraofensiva republicana. Al pasar Kahle a mandar la 45ª División, el 31 de marzo, ocupó su puesto su compatriota Richard Staimler.

En Brunete y en sus ataques frontales contra Quijorna y en elcruce del km. 23 de la carretera de Brunete a Alcorcón, la XI BI sufrió más de 1.000 bajas sin lograr sus objetivos. Se retiró a Colmenarejo, Galapagar y Torrelodones para reponer efectivos.

El 19 de septiembre, la XI BI abandonó sus cuarteles y se dirigió al frente de Aragón para intervenir en la batalla de Belchite. Cuatro días más tarde, la Brigada, apoyada por tanques rompió las líneas adversarias frente a Mediana. En esta acción murió el jefe del Batallón “Thälmann”, Georg Elsner, pero Mediana no fue conquistada, sino que quedó en tierra de nadie.

Tras una puntual actuación en el frente de Aragón, el 3 de noviembre, Staimler fue reemplazado en el mando de la unidad por Heinrich Rau, disponiéndose a participar en la batalla de Teruel. Entró en fuego, el 29 de diciembre, defendiendo los accesos de Concud, pero el contraataque se saldó con un fracaso y con la retirada a las trincheras de la Masía del Chantre. Del 5 al 8 de enero de 1938, actuó en las inmediaciones de la Muela de Teruel, luchando desesperadamente por la posesión de tres cotas, 1.011, 1.062 y 1.076, que cambiaron de manos repetidas veces. A continuación, la XI BI se dirigió al Alfambra y en el sector de Singra volvió a estar sometida a una cruenta lucha. Las bajas sufridas en estas dos etapas fueron enormes.

Al comenzar la batalla de Aragón, el 9 de marzo, la XI BI se hallaba posicionada frente a Codo. Precisamente por este punto saltó el frente republicano. La rotura fue absoluta y la XI se retiró apuradamente hacia Albalate del Arzobispo y de aquí a la Sierra del Vizcuerno, cerca de Caspe. La brigada estaba casi destrozada y continuó su repliegue por el Sur del dispositivo defensivo, atrincherándose en los accesos de Favara. El hundimiento del frente Norte, hizo inútil su resistencia y fue disgregada y desbordada por el enemigo. Sus restos se encaminaron a Cherta. El “Thälmann” había visto reducidos sus 450 hombres a 80.

La Brigada había resultado tan quebrantada que fue imposible cubrir las bajas con voluntarios internacionales y se tuvo que recurrir a la leva masiva de reclutas españoles, de forma que, para la batalla del Ebro, la XI era una brigada española trufada con algunos veteranos alemanes. También hubo, tras la desbandada de Aragón, un nuevo cambio en la jefatura, Otto Flatter sustituyó a Rau.

El 25 de julio, la Brigada cruzó, en silencio el Ebro frente a Ascó, tras ocupar la localidad, se dirigió a La Fatarella y logró alcanzar el cementerio de Gandesa, pero aquí acabo el avance. Para conquistar Gandesa era necesario expugnar previamente el Puig de l’Àguila y la XI, tras unos días en primera línea en la carretera de Pinell a Gandesa, fue lanzada al ataque, el 16 de agosto, relevando a la XV BI en un intento desesperado de avanzar donde otros internacionales se habían desangrado inútilmente. Sin embargo, logró defender la Sierra de Pandols desde estas posiciones hasta que los nacionales desistieron de sus infructuosos ataques, trasladándose al valle de la Venta de Camposines. Aquí estaba nuevamente la XI que no pudo resistir la acometida inicial del enemigo y tuvo que retirarse a la Sierra de Caballs, donde se hizo fuerte.

El 22 de septiembre, se decidió la retirada de los internacionales y la XI Brigada Internacional pasó a ser la 11ª Brigada Mixta, formada exclusivamente por españoles y mandada por el mayor de milicias Américo Brizuela Cuenca, con José Queraltó Fortuny de jefe de Estado Mayor, y Antonio Ruiz como comisario. El 13 de noviembre, se hallaba en reserva y cubrió el flanco derecho de la retirada por la zona de Ribarroja.

En la batalla de Cataluña resultó destrozada en la zona de LaGranadella-Mayals.

El órgano de difusión de la XI Brigada Internacional era “Pasaremos”.

XII Brigada Internacional

La XII Brigada Internacional se organizó, el 1º de noviembre de 1936, en Tarazona y Mahora con los batallones “Garibaldi”, “Thälmann” y “André Marty”. El mando fue conferido al general Luckács (Mate Zalka) con el coronel Bielov (Karlo Lukanov) como jefe de Estado Mayor y Luigi Longo “Gallo” como comisario. Al partir la unidad para el frente, éste último fue relevado por Gustav Regler. En estos momentos, la organización era muy deficiente, pues sólo se contaba con el “Garibaldi”. Los otros dos batallones tuvieron que improvisarse sobre la marcha, cuando el 9 de noviembre, se dio la señal de partida.

La XII BI recibió su bautismo de fuego en el ataque infructuoso al Cerro de los Ángeles o “Cerro Rojo”, el día 13. El balance fue desastroso: los nacionales recogieron 300 cadáveres.

Una semana más tarde, la XII relevó a la XI en la Ciudad Universitaria con un nuevo fracaso, pues perdió el Palacete de la Moncloa. Hasta el 27, continuó defendiendo sus trincheras, a costa de graves pérdidas. Tras la retirada del frente, se procedió a la reorganización, cedió el “Thälmann” a la XI y recibió a su vez el “Dombrowski”. Siguieron estancias en vanguardias en Aravaca y Pozuelo y, en la lucha en torno a la carretera de La Coruña, se distinguió en la defensa de Boadilla. Los primeros días de enero de 1937, vieron a la XII BI actuar en el frente de Guadalajara, donde conquistó Mirabueno y los Almadrones, sin poder progresar en su avance, estrellándose en el Monte de San Cristóbal. Nuevamente regresó al escenario de la carretera de La Coruña para contraatacar en Majadahonda.

El 6 de febrero, los nacionales emprendían la batalla del Jarama y todas las Brigadas Internacionales disponibles acudieron al escenario de la lucha. La misión de la XII BI y especialmente del “André Marty” era vigilar los puentes de Pindoque y Arganda.

Los Tiradores de Ifni nacionales sorprendieron al “André Marty” en el Puente de Pindoque que perdió dos terceras partes de sus efectivos. Hasta entrar la noche no se pudo restablecer la situación y constatar el desastre. Se procedió a la reorganización y Luckács cedió el mano a Randolfo Pacciardi.

La XII BI llegó apresuradamente, el 8 de marzo, a La Alcarria para pasar, cuatro días más tarde, a la contraofensiva, ocupando el Batallón “Garibaldi” el Palacio de Ibarra en fraterna lucha con los italianos de la División “Littorio” y culminando su actuación con la toma de Brihuega. Siguió un período de relativa calma con golpes de mano en Morata de Tajuña, infructuosos ataques al Cerro Garabitas y la participación en una ofensiva contra Huesca, alternando con estancias de reposo en Fuencarral, Valdeavero y Tortosa.

La batalla de Brunete se abrió para la XII BI con un signo esperanzador: la toma de Villanueva del Pardillo, el 11 de julio, pero luego la suerte se torció: Villanueva del Pardillo se perdió, aunque se pudo volver a recuperar y los repetidos intentos de ocupar Villafranca del Castillo terminaron en un rotundo fracaso con la deserción o huida de los tres batallones italo-españoles, sustitutos del “Thälmann” y del “André Mart”. La desmoralización de los garibaldinos sólo tuvo una solución, resistir en las posiciones conquistadas el primer día de la ofensiva. Tras estos combates, se procedió a reponer bajas y sustituir a Pacciardi por el también italiano Carlo Penchienati que a su vez fue reemplazado por su compatriota Nino Raimondi.

En Belchite tampoco alcanzó la XII días de gloria, lanzada al ataque en el sector de Farlete, pronto se vio frenada en su impulso en las trincheras de Perdiguera. Al finalizar la batalla, se reorganizó la Brigada en Binéfar con nuevo cambio en la jefatura a la que accedieron el francés François Bernard y el italiano Arturo Zanoni. Para descongestionar la contraofensiva nacional en Teruel el Mando republicano proyectó una operación en Extremadura, en las Sierras Quemadas, con la participación de la XII BI. Ésta se lanzó a un ataque nocturno, al que tanta afición tenían los estrategas republicanos, llegando hasta la cumbre, pero los morteros enemigos y la caballería mora cuidaron de que la sorpresa no tuviera más consecuencias. A raíz de este fracaso se destituyó a Zanoni y nombró en su lugar al mayor de milicias Eloy Paradinas Quero.

El 10 de marzo, la XII Brigada Internacional acudió desde Zalamea al frente de Aragón: los nacionales habían iniciado una gran ofensiva. Su misión consistía en defender Mediana que perdió ya aquel mismo día y el repliegue, acolada a la XIV BI, siguió la dirección de Maella-Favara-Nonaspe. Al Norte de Favara pretendió ofrecer resistencia, pero la desbandada de la mXIV arrastró a los garibaldinos que no pudieron ser recuperados hasta hallarse en Corbera. El implacable avance adversario empujó a la XII por la carretera de Gandesa a Tortosa en franca desbandada, en la que cayó prisionero su jefe Paradinas, reemplazando por el italiano Martino Martini “Vaja”. La XII BI tuvo que ser enviada a retaguardia para suplir las bajas con oficiales y reclutas españoles, de forma que los internacionales pasaron a ser minoría.

Para la batalla del Ebro la Brigada se concentró en Ginestar, a primeros de julio. El 27 de julio, se dio la orden de pasar el río, llegando hasta la Venta de Camposines, donde permaneció en reserva hasta el 14 de agosto. Este día, fue enviada a relevar a fuerzas de la 11ª División en la Sierra de Pandols. Dos días más tarde, la XII BI fue lanzada al contraataque contra el Puig del’ Àguila o Cota de la Muerte, cuya cima logró alcanzar al caer la noche. El 15 de agosto, asumió el mando de la XII BI el mayor de milicias Luis Rivas Amat. En el mes de septiembre, el escenario de la lucha se trasladó a los accesos de la Venta de Camposines, donde la Brigada sufrió importantes pérdidas en los combates en torno a las cotas 382, 356 y 371 y el Coll del Cosso. El 23 de septiembre, se procedió a la retirada para repatriar a los combatientes extranjeros.

El 1º de octubre, se procedió a formar una nueva 12ª, esta vez Brigada Mixta, formada exclusivamente por españoles, continuando al mando del mayor de milicias Luis Rivas Amat. A punto de caer Barcelona, los interbrigadistas que esperaban su repatriación en La Garriga, volvieron a reconstituir una embrionaria XII Brigada Internacional, que se fue retirando por la falda Noroeste del Montseny e intentando resistir en Llagostera. El repliegue continuó por la línea de la costa con la única consigna de ganar la frontera.


Extraído de:

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