A 60 años de Guadalajara, la batalla mas “bolchevique” de la Guerra Civil Española


(AW)El 18 de marzo de 1937, aniversario de la Comuna de Paris, se produjo el último gran triunfo de las fuerzas republicanas y antifascistas en España. Madrid estaba cercada y por el norte las tropas italianas que envío Musolinni, y que presionaba a Franco para participar en una batalla importante, intentan tomar por asalto el pueblo de Guadalajara y abrir así una brecha hacia la capital. Al ejercito profesional del facio ungido con el mas moderno armamento y entrenamiento le salen al cruce militantes internacionalistas principalmente italianos que usando la táctica bolchevique del derrotismo revolucionario atacan a las formaciones militares y a la moral del enemigo tirando balas, volantes, proclamas, usando altavoces denunciando al Duce, a Franco, a Hitler, al sistema, llamando a la solidaridad internacional. Acaso el ultimo triunfo de los desposeídos del mundo logrado por el empuje de la gran ola que empezó en Octubre de 1917.

Por Horacio Mantiñan, Agencia Walsh.

España en la cuarta década del pasado siglo vive el último proceso revolucionario entre las dos guerras mundiales. A diferencia de la revolución rusa es la última llamarada de la lucha de los de abajo en vez de ser el primer fuego, como paso en Rusia y, dolorosamente, fue preludio y ensayo de la Segunda Guerra Mundial.

España era un pais con grandísimas desigualdades sociales que fuera citado varias veces como “fuente de gloria y a la vez valle de miseria”.

Con una débil burguesía que no supo fortalecerse con el oro y la plata robados de América y con un campesinado extremadamente pobre y combativo.

El 70% de la población activa se dedica a la agricultura pero con tan poco desarrollo tecnológico que el arado de madera que data de la época del imperio romano esta más difundido que el de hierro. El 30% de la tierra esta en barbecho recurso usado por los terratenientes para presionar a los campesinos con los precios de arrendamiento.

La única industria que puede competir a nivel mundial es la metalurgia vasca y en menos medida la textil catalana.

España vive casi exclusivamente de los productos del suelo y del subsuelo.

De 11 millones de trabajadores 8 son pobres. Mientras 2 millones de labradores no tienen ningún tipo de tierra, 50000 hidalgos poseen la mitad de las de toda España. Por ejemplo en Sevilla el 5% de la población poseía el 72% de la tierra.

La iglesia es un aparato burocrático y conservador que esta integrada por 80000 sacerdotes, monjas y religiosos y poseen más de 11000 propiedades y cerca de 130 millones de pesetas así como negocios de todo tipo.

El ejército que da el golpe de estado esta forjado en la época colonial y fue derrotado en todos lados en donde intervino. En la Guerra del Rif, la ultima de sus grandes derrotas, fueron salvados por los franceses. Solo son útiles haciendo los famosos “pronunciamientos”.Su armamento es de muy baja calidad pero tienen modernas ametralladoras que no sirven precisamente para una guerra convencional pero si en las calles para reprimir manifestaciones. En eses ejército hay un oficial cada seis soldados.

En esa tierra de profundas desigualdades donde los trabajadores están muy ligados a los campesinos, su combatividad y su pobreza, donde la mayoría de las tierras están en manos de unos pocos, donde reyes, iglesia, estado y ejercito son una misma cosa, no resulta extraño que ante el golpe de Franco tantos y con tanta decisión y fiereza salieran a defender a la pobre democracia que tenían desde 1931.

La batalla de Guadalajara.

Corrían los primeros días de marzo de 1937. Las tropas de Franco, Hitler y Musolinni avanzan sobre la España republicana.

Al norte de Madrid que esta sitiada, las tropas italianas que habían tomado Málaga poco tiempo atrás se preparan para volver a entrar en acción. En la zona de Sigüenza los nacionalistas habían concentrado 50000 hombres. El ala izquierda, sobre la ciudad de Guadalajara esta al mando del general italiano Roatta. Este tenia bajo su mando cuatro divisiones de 5200 hombres, dos brigadas de infantería italo-suiza, cuatros compañías de ametralladoras motorizadas, 250 tanques, 180 cañones y un equipo considerable.

El 3 de marzo, la orden del día del general Manzini expreso a los legionarios la confianza del Gran Consejo fascista en la victoria que significaba el “final de todos los proyectos bolcheviques en Occidente y el comienzo de un nuevo periodo de poderío y de justicia social para el pueblo español”

El 8 de marzo por la mañana, después de tres horas de preparación de artillería, los tanques del general Coppi atacaron. El 9 tomaron Almadronez a 40 kilómetros de Guadalajara. La situación era crítica.

El coronel Rojo de las milicias republicanas organiza la defensa de la ciudad. Concentra delante de Guadalajara a las divisiones de Lister y a la de Mera, a la 11° brigada internacional de Kahle, a la 12° de Lukacz, con el batallón Garibaldi y los guerrilleros del Campesino.

La batalla se desenvolvió sobre dos líneas. A lo largo de la carretera Madrid-Torrija.-Zaragoza y a lo largo de la carretera Torrija-Brihuega. Entre el 10 y el 13 de marzo, su avance prosiguió y todas las divisiones italianas fueron arrojadas a la batalla.

El batallón internacionalista Garibaldi marcho sobre Brihuega al encuentro de las tropas de Coppi.

En el Comisariado, Galo, Nenni, Nicoletti, el comandante Vidali, los jefes políticos de los internacionalistas italianos, habían preparado un plan de propaganda para sus compatriotas del CTV. Folletos lanzados por aviones, altoparlantes que en italiano y a través de las líneas se las entendieron con la moral de los soldados de Manzini:

“Hermanos, ¿Por qué habéis venido a una tierra extranjera para asesinar a los obreros? Musolinni os ha prometido la tierra, pero aquí no encontrareis sino la muerte”.

A estos hombres, modelados por la propaganda fascista, exacerbados por las conquistas nacionalistas, que habían llegado como conquistadores arrogantes, los revolucionarios de Garibaldi les hablaban de “fraternidad proletaria” de “solidaridad internacional”. Les pedían que desertaran, que se pasaran a las filas republicanas, que se volvieran contra sus jefes, que son los enemigos de los trabajadores italianos y españoles.

Con toda esta propaganda la moral de las tropas italianas comenzó a bajar. Los prisioneros y desertores arengaron, a su vez, a sus camaradas de las legiones italianas, y les dijeron como habían sido recibidos, les pidieron a sus amigos que se les unieran.

Las patrullas de los garibaldinos corrían por los bosques, y en vez de granadas, lanzaban a sus compatriotas folletos que llevaban piedras como lastre.

El general Manzini se inquieto y saco a las tropas de primera línea. En ese momento Lister aprovecho y ataco y tomo Trijueque y así la retaguardia de los legionarios se rindió en masa. Los garibaldinos dirigidos por Lukacz rodearon la fortaleza de Ibarra. Cuatro tanques y tropas de dinamiteros se lanzaron al asalto, mientras que por los altoparlantes difundían el himno comunista italiano Bandeira Rossa, entreverado de llamados a la fraternización y a la rendición. El castillo capitulo, abriendo la ruta de Brihuega.

Del 14 al 16 de marzo, Manccini logro contener los asaltos de los tanques de Pavlov y de la infantería republicana. Se inquietaba por la moral de sus hombres y, en una orden del día, pidió a sus oficiales que recordaran a sus soldados que sus adversarios eran los mismos que los que el fascio había aplastado por los caminos de Italia.

El 18 de marzo, día del aniversario de la Comuna de Paris, precedido por un bombardeo de más de 80 aviones, dirigidos por el coronel Hidalgo de Cisneros, el Quinto Cuerpo de los republicanos ataco. Mancini, desesperado, pidió refuerzos marroquíes.

Lister y Mera con los internacionalistas avanzaron, entonces, sobre los dos flancos: Mera por el oeste, con la 12° Brigada internacional y Lister al este, detrás de los batallones Edgar Andre y Thalmann que mandaba Kahle, perforaron al mismo tiempo las líneas italianas. El Campesino entro en Brihuega. Entonces se produjo la desbandada de los “camisas negras” que huían hacia Sigüenza, abandonando armas, municiones y material. Las tropas republicanas los persiguieron todo lo que se lo permitieron sus reservas, insuficientes. Se cogieron miles de prisioneros, que los garibaldinos rodearon y catequizaron, que los comisarios políticos arengaron. Esos miles de jóvenes educados por el régimen fascista vieron, ese 18 de marzo, hundirse sus sueños de grandeza y nacer, a sus ojos asombrados, sentimientos nuevos frente a estos “rojos”, de los que temían lo peor y que compartían con ellos sus escasas raciones diciéndoles: “Os vamos a hablar ahora, no en respuesta a la agresión que hemos sufrido, sino para mostraros nuestros sentimientos de fraternidad con el mundo entero”

El alcance de Guadalajara.

El corresponsal norteamericano Harberte Matthews, escribió: “A mi juicio, en el mundo no se ha producido, después de la guerra europea, nada mas importante que la derrota de los italianos en el frente de Guadalajara. Lo que Bailen fue para el imperialismo napoleónico, Brihuega lo fue para el fascismo y para lo que, por lo demás, pueda ser el resultado de la guerra civil”.

La victoria de Guadalajara, obtenida por el ejercito popular que se batía como un ejercito moderno, empleando los métodos revolucionarios del derrotismo en las filas enemigas, sobre un ejercito superiormente equipado y entrenado, venia a confirmar las locas predicciones de los que, desde hacia varios meses, afirmaban que “Madrid será la tumba del fascismo”, la primera victoria de los proletarios sobre los ejércitos fascistas. A ojos de los combatientes, internacionales y españoles, la huida de los “camisas negras”, la desintegración de las legiones italianas prefiguraban la suerte que esperaba a todos los regimenes fascistas. Desde la victoria de Musolinni y de Hitler, en sus países, era el primer desquite del proletariado internacional, su primera victoria.

Victoria estratégica, pero también victoria política que se había coronado con la derrota del enemigo de clase. Parecía ser el triunfo del “antifascismo” internacional, ensalzado por Koltsov en sus despachos.

Pero aparte de esto hay que rescatar la solidaridad internacional de militantes sociales de todo el mundo que fueron a pelear a España. Cerca de 25000 combatientes se enlistaron en las brigadas Internacionales teniendo el porcentaje de muertos en relación a los efectivos más alto de la historia de todas las guerras. Estuvieron en todas las batallas importantes.

Fueron la columna vertebral de la resistencia al golpe franquista y en Guadalajara demostraron que toda guerra sin duda es política. Retomando las enseñanzas de los bolcheviques pudieron derrotar a los soldados fascistas italianos.

Párrafos y datos tomados de “Guerra y revolución en España” de Broue y Temine.


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